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26 Jan 2010 Composición – Menos es más, eliminando distractores

Menos es más…

Tener demasiados elementos en una imagen resulta distractor, es mejor tener sólo los elementos esenciales en una imagen y si no fue posible conseguir una composición óptima en la toma, en muchos casos la edición puede mejorarla al eliminar los distractores o “espacio muerto”. Esto asegura que la atención del observador se sitúe en nuestro sujeto.

También se puede simplificar el fondo –aunque esto parecerá contradictorio con lo mencionado previamente respecto al “balanceo” de una imagen-, esto puede realizarse de dos maneras, eligiendo un fondo “neutro”:

O desenfocando el fondo a través del manejo de la profundidad de campo.

26 Jan 2010 Composición – marcos naturales

Marcos naturales

Con frecuencia podemos encontrar marcos naturales que utilizar para nuestras imágenes, tales como árboles, arcos y agujeros. Al utilizarlos alrededor de nuestro sujeto le “aislamos del mundo” guiando la vista del observador a éste.

Debe tenerse cuidado, sin embargo, con el uso de líneas verticales ya que éstas se consideran “de mucho peso” y a no ser que tengamos un elemento simétrico puede romperse el dinamismo de la imagen y el propio sujeto importante cuando nuestro primer plano es una línea vertical, como por ejemplo un árbol.

26 Jan 2010 Composición – simetría y patrones

Las imágenes simétricas así como las que rompen la simetría o el patrón en un punto particular normalmente son visualmente atractivas. De igual manera, el romper la simetría o los patrones permiten destacar un elemento en particular.

26 Jan 2010 Composición – Líneas guía

Al mirar una imagen nuestros ojos siguen el camino que dictan las líneas que encontramos en la misma.

Una buena imagen también es aquella que mantiene nuestra vista ocupada recorriendo un camino trazado, esto puede hacerse con distintos tipos de líneas –rectas, diagonales, curveadas, en zigzag, radiales, etc.-

Se podría decir que un “subtipo” de este tipo de composición es el “punto de fuga”.

24 Jan 2010 Composición – Regla diagonal

Las líneas diagonales dan una sensación “dinámica” a la imagen ya que naturalmente guían la vista del observador a seguirlas.

De acuerdo a diversos estudios realizados, se considera que el observador promedio revisa una imagen de izquierda a derecha, por lo que las diagonales que inician en la esquina inferior izquierda y siguen hacia la esquina superior derecha se perciben de manera más “natural”.

También podemos dividir la imagen siguiendo la diagonal “central” de esquina a esquina y cada mitad resultante de la imagen a su vez, se divide en “tercios”… la zona central resultante es donde ubicaremos a nuestros sujetos.

24 Jan 2010 Composición – Sección áurea

Sección áurea

Mucho menos utilizado que el anterior, para composiciones “centrales” es el principio de la sección áurea utilizado por los babilóneos, egipcios, griegos, que encontramos en la sucesión de Fibonacci y que finalmente fue hecho famoso por Da Vinci.

Este concepto se basa en el número phi (f), cuya definición es una división en dos de un segmento según proporciones dadas por el número áureo. La longitud total a+b es al segmento más largo a como el segmento a es al segmento más corto b.

Esta relación se encuentra en el cuerpo humano, en la distribución geométrica de los pétalos de las rosas, las hojas en los árboles y muchas otras formas de la naturaleza.

En fotografía y para abreviar gráficamente, se utiliza de la siguiente manera:

Donde la sección interior de la imagen tiene el tamaño que representaríamos como el segmento b tanto en lo ancho como en lo alto.

Evidentemente nadie toma una fotografía con un cálculo exacto de phi, pero la relación del segmento exterior es aproximadamente 1.6 veces el tamaño del segmento interior. Y para términos prácticos… simplemente es una noción aproximada “a buen ojo” de la imagen (de ahí que sea mucho menos usada esta relación que la regla de los tercios).

24 Jan 2010 Composición – Regla de los tercios

La primera impresión de una fotografía se determina por la composición balanceada de su imagen, y aunque no existen reglas definidas como tal, hay ciertos lineamientos que suelen ser aplicables y mejoran nuestra fotografía, aunque siempre existe la opción de romper todas las reglas y probar cosas distintas.

Regla de los tercios

Cuando se toma una cámara fotográfica el impulso es ubicar al sujeto justo en el centro de nuestra imagen, pero ésta en pocos casos es la mejor opción ya que se pierde la oportunidad de aprovechar los demás elementos de la imagen.

La regla de los tercios se basa en el hecho de que naturalmente la vista humana se ubica alrededor de los “dos tercios” del documento que tenga frente a sí.

Consiste en dividir mentalmente la imagen en tercios verticales y horizontales, después de lo cual se colocan los elementos clave de la imagen en dichas líneas o sus intersecciones.

Paisajes y la línea del horizonte.

En cuál tercio horizontal se ubique el horizonte depende de si se quiere realzar el cielo o el área debajo del mismo.

(Este principio también puede ser usado en retratos, al ubicar ojos o mentón del sujeto en las líneas o intersecciones)

Los elementos ubicados en diversas zonas de una imagen deben asimismo “balancearse” unos con otros, si únicamente colocamos al sujeto de la imagen en un tercio y el resto de la imagen es “vacía”, puede parecer descuido del fotógrafo… por lo que ubicar otro objeto como “contrapeso” es útil en muchos casos.

15 Jan 2010 Apertura de diafragma vs velocidad de obturador

Se llama exposición correcta a la que hace llegar a la película la cantidad de luz idónea. Un negativo (o una imagen digital) que ha recibido demasiada luz se dice que está sobreexpuesto, y se dice que está subexpuesto si no ha recibido la luz suficiente para imprimir la imagen adecuadamente.

El salto entre un valor de f en el diafragma y el que le sigue, o bien de una velocidad y otra en el obturador se llama “paso”, y a una cantidad de luz dada en nuestro objeto a fotografíar, el modificar una de las dos variables por un paso puede compensarse haciendo lo inverso en la otra, a esto se le llama ley de reciprocidad.

Distintas combinaciones de abertura y velocidad producen la misma exposición, pero no la misma imagen (como se vio en los artículos sobre los efectos de la apertura del diafragma y velocidad).

Por ejemplo, para una escena dada estos podrían ser los valores de exposición equivalentes.

Reproducción de sujetos móviles

Velocidad de obturación

Abertura

Nitidez general (profundidad de campo)

Borrosos 1/8 f/22 Grande

1/15

f/16

1/30

f/11

1/60

f/8

1/125

f/5.6

1/250

f/4

1/500

f/2.8

1/1000

f/2

Nítidos

1/2000

f/1.4

Pequeña

15 Jan 2010 Efectos de la velocidad en la imagen

Dado que el tiempo durante el cual el obturador está abierto es el tiempo en el cual la luz penetra e “imprime” el negativo… si tenemos un sujeto a fotografiar con movimiento nulo o escaso, probablemente casi a cualquier velocidad de obturación que elijamos la imagen resultante será la de un objeto “quieto”, sin embargo si el sujeto está en movimiento, es posible que durante el tiempo que el obturador esté abierto el sujeto se ubique en más de una posición dentro de nuestro negativo provocándole una “sombra” o imagen “borrosa” (motion blur).

Por lo tanto, obtener una imagen “borrosa” (motion blur) nos indica que el sujeto se estaba moviendo a una velocidad alta y requería que la velocidad de obturación también fuera alta a fin de “congelarlo”. Por ejemplo, el aleteo de una paloma puede requerir velocidades de 1/500 a 1/1000 segundos, pero un colibrí en cambio requiere velocidades superiores.

Fotografías tomadas a 1/640″

Fotografías tomadas a 1/1000″

Fotografía tomada a 1/400″

Si nuestra intención es hacer obvia la sensación de movimiento, entonces se buscarán velocidades bajas.

Fotografía tomada a 1/10″

Fotografía tomada a 1/50″

15 Jan 2010 Velocidad de obturación

Decíamos que la velocidad de obturación la regula el usuario.

Bien, mientras el obturador está cerrado, la luz no penetra al cuerpo de la cámara ni llega a la película; en cuanto se abre el obturador, la película (o el sensor en digitales) recibe luz, y deja de recibirla cuando se cierra de nuevo. La velocidad de obturación es el tiempo durante el cual permanece abierto el obturador y la luz llega a la película.

Las velocidades siguen una escala similar a la siguiente:

1, 2, 4, 8, 15, 30, 60, 125, 250, 500 …

Éstas son en realidad fracciones de segundo, una exposición de 30 en realidad indica que el obturador permanece abierto durante 1/30 de segundo.

De la misma manera que con el diafragma un número “grande” indica una exposición menor a la luz del negativo.

Las cámaras modernas tienen una escala también por encima del segundo normalmente ésta se identifica ya que incorporan el símbolo de posterior al número (1”, 1.5”, etc.).

Adicionalmente existe la función “bulbo” que hace que la cámara mantenga su obturador abierto hasta que se le indique lo contrario, esta opción es utilizada por ejemplo para fotografía astronómica.

Fotografía de la Sociedad Astronómica de Oaxaca -aclaro que para este tipo de fotografías el telescopio debe poder compensar el movimiento de la rotación de la Tierra-