Archive for January 24th, 2010

24 Jan 2010 Composición – Regla diagonal

Las líneas diagonales dan una sensación “dinámica” a la imagen ya que naturalmente guían la vista del observador a seguirlas.

De acuerdo a diversos estudios realizados, se considera que el observador promedio revisa una imagen de izquierda a derecha, por lo que las diagonales que inician en la esquina inferior izquierda y siguen hacia la esquina superior derecha se perciben de manera más “natural”.

También podemos dividir la imagen siguiendo la diagonal “central” de esquina a esquina y cada mitad resultante de la imagen a su vez, se divide en “tercios”… la zona central resultante es donde ubicaremos a nuestros sujetos.

24 Jan 2010 Composición – Sección áurea

Sección áurea

Mucho menos utilizado que el anterior, para composiciones “centrales” es el principio de la sección áurea utilizado por los babilóneos, egipcios, griegos, que encontramos en la sucesión de Fibonacci y que finalmente fue hecho famoso por Da Vinci.

Este concepto se basa en el número phi (f), cuya definición es una división en dos de un segmento según proporciones dadas por el número áureo. La longitud total a+b es al segmento más largo a como el segmento a es al segmento más corto b.

Esta relación se encuentra en el cuerpo humano, en la distribución geométrica de los pétalos de las rosas, las hojas en los árboles y muchas otras formas de la naturaleza.

En fotografía y para abreviar gráficamente, se utiliza de la siguiente manera:

Donde la sección interior de la imagen tiene el tamaño que representaríamos como el segmento b tanto en lo ancho como en lo alto.

Evidentemente nadie toma una fotografía con un cálculo exacto de phi, pero la relación del segmento exterior es aproximadamente 1.6 veces el tamaño del segmento interior. Y para términos prácticos… simplemente es una noción aproximada “a buen ojo” de la imagen (de ahí que sea mucho menos usada esta relación que la regla de los tercios).

24 Jan 2010 Composición – Regla de los tercios

La primera impresión de una fotografía se determina por la composición balanceada de su imagen, y aunque no existen reglas definidas como tal, hay ciertos lineamientos que suelen ser aplicables y mejoran nuestra fotografía, aunque siempre existe la opción de romper todas las reglas y probar cosas distintas.

Regla de los tercios

Cuando se toma una cámara fotográfica el impulso es ubicar al sujeto justo en el centro de nuestra imagen, pero ésta en pocos casos es la mejor opción ya que se pierde la oportunidad de aprovechar los demás elementos de la imagen.

La regla de los tercios se basa en el hecho de que naturalmente la vista humana se ubica alrededor de los “dos tercios” del documento que tenga frente a sí.

Consiste en dividir mentalmente la imagen en tercios verticales y horizontales, después de lo cual se colocan los elementos clave de la imagen en dichas líneas o sus intersecciones.

Paisajes y la línea del horizonte.

En cuál tercio horizontal se ubique el horizonte depende de si se quiere realzar el cielo o el área debajo del mismo.

(Este principio también puede ser usado en retratos, al ubicar ojos o mentón del sujeto en las líneas o intersecciones)

Los elementos ubicados en diversas zonas de una imagen deben asimismo “balancearse” unos con otros, si únicamente colocamos al sujeto de la imagen en un tercio y el resto de la imagen es “vacía”, puede parecer descuido del fotógrafo… por lo que ubicar otro objeto como “contrapeso” es útil en muchos casos.